Desde la introducción de los antibióticos en la práctica clínica, en la década de 1940, éstos se han convertido en medicamentos indispensables para el tratamiento de la mayoría de los procesos infecciosos bacterianos. Sin embargo, desde entonces se ha desarrollado la conocida como resistencia adquirida, causante de 33.000 muertes anuales en la UE. Además, la OMS advierte que la resistencia a los antibióticos será la principal causa de muerte en el planeta en 2050.